¿Hay
alguna imagen más desoladora que la de un oso polar en
absoluto proceso entrópico, semidesdentado, atosigado de
polillas, sucio hasta la ignominia del albo y polvoso pegazulejos “CREST”, franqueando la entrada de una Azulejera de
División del Norte? A quien no sea chilango ni, para colmo,
clasemediero, la referencia le pasará de noche, tanto como la
analogía que me sugirieron esos pobres osos que no se asean,
aunque su entorno sea, precisamente, de baños y sanitarios...